La frecuencia de cambio de las vendas de yeso debe determinarse en función de circunstancias específicas y no es un ciclo fijo. El yeso inicial después de la cirugía o la reducción de la fractura, si está hecho de un material de yeso común, puede liberar una pequeña cantidad de calor durante el proceso de solidificación y requerir la observación de los cambios en la hinchazón de las extremidades. Generalmente se recomienda realizar el primer seguimiento dentro de 1 a 2 semanas, y el médico evaluará si se debe ajustar la tensión o reemplazarlo. En el uso diario, si no hay daños, fugas ni olor en el yeso, y el flujo sanguíneo y la sensación en los extremos de las extremidades son normales (como el movimiento flexible de los dedos de manos y pies y un color rosado), se puede volver a revisar cada 4 a 6 semanas y el tratamiento posterior se puede determinar en función del progreso de la curación de la fractura. Pero si el yeso está flojo (no se puede fijar eficazmente), picazón y ulceración local de la piel (posiblemente causada por una mala ventilación que provoca eccema), hinchazón y dolor obvios en la extremidad afectada, o puntas blancas y entumecidas, se debe buscar atención médica inmediata para reemplazarlo para evitar afectar la curación o agravar el daño.
